Durante tres sexenios, la Dirección de Pensiones del Estado fue saqueada sin que los gobernadores en turno hicieran algo al respecto: Marcelo de los Santos, Fernando Toranzo y Juan Manuel Carreras. Sin embargo, es de extrañarse que los sindicatos y los trabajadores del Estado se manifiestan y exijan su dinero hasta ahora.
Esta inconformidad tardía, esta grave inacción de los trabajadores y sus líderes durante más de 15 años pone en evidencia su posible coparticipación en el “fraude del siglo”, en el que, recientemente, la Fiscalía General del Estado aseguró a 7 ex trabajadores y ex trabajadoras de Pensiones del Estado por los delitos de peculado y a quienes se les decomisó autos de lujos con valor de más de 20 millones de pesos.
Tan culpables son los ex gobernadores y las y los funcionarios que designaron en la Dirección de Pensiones como las lideresas charras que durante más de 30 años han explotado a sus agremiados y trabajado en contubernio con los gobernadores prianistas para desfalcar los recursos públicos y llevar a la quiebra a la oficina que se supone debe garantizar la tranquilidad de las y los jubilados del Estado.
Francisca Reséndiz Lara del SITTGE, Bernardina Lara Arguelles del SUTSGE; Martín Rodríguez Ramírez, dirigente de la sección 52 del SNTE y Juan Carlos Bárcenas, líder del SNTE sección 26, todos deberían ser llamados por la Fiscalía General del Estado y ser investigados, puesto que ellos tienen delegados en la Dirección de Pensiones que están al tanto de las operaciones de los directivos designados por los ex gobernadores y es imposible no darse cuenta del desvío de más de 5 mil millones de pesos.

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