La discusión sobre la Reforma Energética en la Cámara de Diputados fue abruptamente interrumpida por la diputada morenista Olga Chávez Rojas, quien desde su curul solicitó el uso de la voz para hacer una grave acusación pública. La legisladora denunció que un asesor legislativo, empleado de su compañero de bancada Gabino Morales Mendoza, la había agredido y acosado, y pidió su desalojo inmediato del salón de sesiones.
Durante su intervención, Chávez Rojas relató que el asesor, identificado como Yair, había agredido físicamente a una de sus asesoras durante un año. "Metimos una denuncia para que esa persona no pudiera entrar al pleno", afirmó la diputada, visiblemente afectada. Asimismo, la congresista señaló que ella misma había sido víctima de insultos y agresiones por parte del mismo asesor y expresó su temor ante la posibilidad de encontrarse nuevamente con él dentro del recinto legislativo. "Estoy pidiendo un derecho como mujer. He sido agredida por esta persona, quien está contratado por el diputado Gabino Morales Mendoza, y exijo respeto para las mujeres", declaró con firmeza. El Presidente de la Mesa Directiva, Sergio Gutiérrez Luna, no tardó en responder a la denuncia. Aseguró que las declaraciones de la diputada serían tomadas con la seriedad que ameritan y solicitó al Director Jurídico de la Cámara de Diputados acercarse al curul de Chávez Rojas para recabar la información necesaria y proceder con las medidas correspondientes. Este episodio se suma a una serie de situaciones que han resaltado la necesidad de abordar de manera urgente el acoso y la violencia de género en el ámbito político, un espacio donde las mujeres aún enfrentan obstáculos para ejercer su labor en condiciones de igualdad y respeto. La sesión continuó después de la intervención, pero el tema quedó sobre la mesa, subrayando que las discusiones sobre derechos no se limitan únicamente a reformas legislativas, sino también al respeto mutuo y la dignidad dentro de los espacios de poder.
Durante su intervención, Chávez Rojas relató que el asesor, identificado como Yair, había agredido físicamente a una de sus asesoras durante un año. "Metimos una denuncia para que esa persona no pudiera entrar al pleno", afirmó la diputada, visiblemente afectada. Asimismo, la congresista señaló que ella misma había sido víctima de insultos y agresiones por parte del mismo asesor y expresó su temor ante la posibilidad de encontrarse nuevamente con él dentro del recinto legislativo. "Estoy pidiendo un derecho como mujer. He sido agredida por esta persona, quien está contratado por el diputado Gabino Morales Mendoza, y exijo respeto para las mujeres", declaró con firmeza. El Presidente de la Mesa Directiva, Sergio Gutiérrez Luna, no tardó en responder a la denuncia. Aseguró que las declaraciones de la diputada serían tomadas con la seriedad que ameritan y solicitó al Director Jurídico de la Cámara de Diputados acercarse al curul de Chávez Rojas para recabar la información necesaria y proceder con las medidas correspondientes. Este episodio se suma a una serie de situaciones que han resaltado la necesidad de abordar de manera urgente el acoso y la violencia de género en el ámbito político, un espacio donde las mujeres aún enfrentan obstáculos para ejercer su labor en condiciones de igualdad y respeto. La sesión continuó después de la intervención, pero el tema quedó sobre la mesa, subrayando que las discusiones sobre derechos no se limitan únicamente a reformas legislativas, sino también al respeto mutuo y la dignidad dentro de los espacios de poder.

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